¡Buenas noches Sarnath!
Hoy mientras cenaba, he visto 10 minutos de tele. No es por quedar de guay, de "mira ésta tía no ve la tele nunca". Porque es verdad que nunca la veo, pero estoy todo el día pegada a la pantalla del ordenador, que para el caso es lo mismo y atonta de forma muy parecida.
El caso es que estaban dando un programa de entrevistas que presenta Lorena Berdún, Balas de Plata. Hoy entrevistaba a Juan Luis Galiardo, un actor que me sonaba de oídas, un señor de casi 70 años.
Pero algo en él ha hecho que no pulsara rápidamente otro botón cualquiera para cambiar de canal. Era la energía que transmitía, la calidez de su grave voz. Él era la experiencia hecha palabra -del viejo el consejo- ha dicho mi madre
Cuando proyectaban las fotos de su época dorada, de cuando era jóven y famoso, ha dicho:
"No me cambio por ese momento, esa mirada que en la pantalla parece tan seductora era la de un jóven atemorizado.
"Yo estaba acojonado, le tenía pánico a la vida, que se va acelerando a medida que pasan los años. Temía a lo que iba a venir, al tiempo que me quedaba, a lo que se esperaba de mí,... Les pasa a todos los jóvenes. La sociedad de consumo les ha convertido en objetivo de ventas, y les hacen creer que son "cojonudos" (gran palabra), pero en realidad sólo están muertos de miedo.
"Ahora, que he conseguido hacer todo el proceso, que tengo casi 70 años y miro más hacia atrás que hacia delante, no me cambio por ellos. Sé lo que hay después, y es maravilloso si consigues saltar todos los obstáculos, si aceptas que el tiempo pasa por tí y eres capaz de sobrellevarlo.
"He aprendido a vivir despacio, degustar lentamente el placer de vivir día a día, dedicarme tiempo a mí mismo, prepararme cada día antes de ponerme en marcha para disfrutar más de ese día que comienza.
Normalmente no me gusta el discurso de algunas personas mayores, las que se quejan de todo, todo lo ven negro, los jóvenes lo hacemos todo mal, ellos si que tuvieron que trabajar para salir adelante,...
En cambio, me gustan, mejor, me encantan, las personas mayores que hablan desde la experiencia, desde la parte donde el camino termina, pero no con envidia, recelos o reproches hacia los que seguiremos caminando otro trecho, sino desde la experiencia, la armonía y la dignidad que a todos nos deberían aportar los años.
Por los Juan Luises Galiardos o tías Mariajosefas que hay por ahí, espero poder ver el mundo desde su prisma cuando esté llegando a puerto.
En cuanto a lo que me toca, me ha encantado su franqueza y seguridad al decir que los jóvenes estamos "muertos de miedo".
Puede que sea así, la búsqueda contínua, el replantearse todo una y otra vez, la efimeridad de los trabajos, de las relaciones, la rapidez con que pasa todo, las expectativas puestas en nosotros,... ¡Este hombre es un sabio!, ésta es la palabra que necesitaba:
Estoy completamente acojonada.
Zak
Hoy mientras cenaba, he visto 10 minutos de tele. No es por quedar de guay, de "mira ésta tía no ve la tele nunca". Porque es verdad que nunca la veo, pero estoy todo el día pegada a la pantalla del ordenador, que para el caso es lo mismo y atonta de forma muy parecida.
El caso es que estaban dando un programa de entrevistas que presenta Lorena Berdún, Balas de Plata. Hoy entrevistaba a Juan Luis Galiardo, un actor que me sonaba de oídas, un señor de casi 70 años.
Pero algo en él ha hecho que no pulsara rápidamente otro botón cualquiera para cambiar de canal. Era la energía que transmitía, la calidez de su grave voz. Él era la experiencia hecha palabra -del viejo el consejo- ha dicho mi madre
Cuando proyectaban las fotos de su época dorada, de cuando era jóven y famoso, ha dicho:
"No me cambio por ese momento, esa mirada que en la pantalla parece tan seductora era la de un jóven atemorizado.
"Yo estaba acojonado, le tenía pánico a la vida, que se va acelerando a medida que pasan los años. Temía a lo que iba a venir, al tiempo que me quedaba, a lo que se esperaba de mí,... Les pasa a todos los jóvenes. La sociedad de consumo les ha convertido en objetivo de ventas, y les hacen creer que son "cojonudos" (gran palabra), pero en realidad sólo están muertos de miedo.
"Ahora, que he conseguido hacer todo el proceso, que tengo casi 70 años y miro más hacia atrás que hacia delante, no me cambio por ellos. Sé lo que hay después, y es maravilloso si consigues saltar todos los obstáculos, si aceptas que el tiempo pasa por tí y eres capaz de sobrellevarlo.
"He aprendido a vivir despacio, degustar lentamente el placer de vivir día a día, dedicarme tiempo a mí mismo, prepararme cada día antes de ponerme en marcha para disfrutar más de ese día que comienza.
Normalmente no me gusta el discurso de algunas personas mayores, las que se quejan de todo, todo lo ven negro, los jóvenes lo hacemos todo mal, ellos si que tuvieron que trabajar para salir adelante,...
En cambio, me gustan, mejor, me encantan, las personas mayores que hablan desde la experiencia, desde la parte donde el camino termina, pero no con envidia, recelos o reproches hacia los que seguiremos caminando otro trecho, sino desde la experiencia, la armonía y la dignidad que a todos nos deberían aportar los años.
Por los Juan Luises Galiardos o tías Mariajosefas que hay por ahí, espero poder ver el mundo desde su prisma cuando esté llegando a puerto.
En cuanto a lo que me toca, me ha encantado su franqueza y seguridad al decir que los jóvenes estamos "muertos de miedo".
Puede que sea así, la búsqueda contínua, el replantearse todo una y otra vez, la efimeridad de los trabajos, de las relaciones, la rapidez con que pasa todo, las expectativas puestas en nosotros,... ¡Este hombre es un sabio!, ésta es la palabra que necesitaba:
Estoy completamente acojonada.
Zak
2 comentarios:
Está bien eso que dice este tal Juan Luis Gallardo... que cosas mas místicas y con cuanta sabiduría aparente... He de decir que aunque soy el primero al quien le gusta divagar sobre cosas de este tipo, su comentario me deja completamente indiferente. Está bien eso de pensar que se es mas listo que el hambre porque se es viejo, y que vivir bien la vida es algo que túa haces y los demás no saben hacer por un motivo y otro. supongo que así te sentirás mejor contigo mismo, pero dudo que estés en lo cierto. Creo que mientras no pienses o veas claramente que estás tirando tu vida a la basura, la estás viviendo bien. No por tirarme 2 horas desayunando una taza de café humeante con mis zapatillas de paño y mirando el periodico como un viejo sabiondo y eche pan a las palomas en el parque con su nieto, me creeré mejor ni menos "acojonado" socialmente que alguien que tenga un teléfono movil y prisa por hacer las máximas cosas al día. No sé por que será, pero a mi solo me parece el discursito lastimoso de pureta de siempre. :)
Gracias por empezar Zak!!
Pues quizá sea sólo eso,los devaneos de un viejo, pero envidio su paz, su placidez, se asunción de las cosas como vienen.
Me gustaría tenerlo tan claro todo
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